El Perfil Psicológico Organizacional (PPO) es una técnica de exploración psicológica que evalúa características en los individuos para comprender características de la institución.

Si bien en una organización el todo es más que la suma de las partes, no es posible comprender el todo sin tener en cuenta las partes. El PPO busca conocer características psicológicas de los miembros tales como los recursos intelectuales y cognitivos, los rasgos de personalidad y las dinámicas de interacción, a fin de describir y visibilizar patrones presentes, tanto como sesgo o cultura, que inclinan imperceptiblemente la conducta de la organización.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esta descripción contribuye a la generación de valor al permitirle a la organización conocerse y tomar decisiones vitales para su crecimiento y desarrollo:

  • Potenciar el capital humano para contribuir al desarrollo de la institución, con una visión holística que permita relacionar las metas organizacionales con las características de las personas.

  • Implantar mejores procedimientos de selección, capacitación, promoción y retención del personal, con una visión global de los recursos humanos disponibles.

  • Identificar y aislar elementos sociopsicológicos que afectan el comportamiento humano en el trabajo e impactan en la eficiencia y productividad organizacional.

  • Hallar liderazgos y ejercicios de autoridad que concilien las posibilidades del recurso humano con los objetivos organizacionales.

  • Anticipar o comprender conflictos en las interacciones humanas para intervenir asertivamente y lograr un buen clima laboral.

  • Generar soluciones que contemplen la integración humana, la creatividad, la innovación y la mejora continua dentro de los procesos productivos, operativos y administrativos de la organización.

Metodo

Mediante una evaluación psicológica online de la población organizacional se procede a efectuar un doble análisis estadístico comparativo de los resultados.

En primer lugar, los datos son comparados con estadísticos descriptivos de la población general, pudiendo obtener un perfil psicológico característico y exclusivo de la organización.

En según segundo lugar se realiza un análisis ipsativo, es decir, comparado consigo mismo. Aquí se expone la cohesión o la dispersión de estos rasgos, pudiendo ubicar a los individuos en su proximidad o no a la media de la organización.